05 febrero 2026

TERRAL Y BRAVA FIRMAN UNA NOCHE DE ROCK DE CALLE EN LA SIROCO

 El sábado 24 de enero, dentro del ciclo INVERFEST, la Sala Siroco de Madrid volvió a ser el punto de encuentro del rock tocado a quemarropa. Una de esas noches que se viven con el cuerpo, donde el sudor, la cercanía y la actitud pesan más que cualquier artificio. Desde antes de que sonaran los primeros acordes se respiraba ambiente de concierto importante: público con ganas, caras habituales de sala en sala y esa sensación compartida de que allí dentro iba a pasar algo.

Brava fue la encargada de abrir la noche y lo hizo creciendo tema a tema, sin prisas pero sin concesiones. La banda de Aluche salió a dejar claro que su rock se construye desde la calle y desde la constancia, con un directo que va ganando peso a base de escenarios. El sonido fue crudo, con las guitarras al frente y una base rítmica sólida que sostuvo el concierto de principio a fin. La respuesta del público fue progresiva, pasando de la escucha atenta a una implicación total, con momentos que funcionaron como auténticos puntos de conexión emocional entre banda y sala. Brava dejó la Siroco caliente, con la sensación de haber firmado un arranque de noche muy por encima del trámite habitual de los grupos que abren cartel.


Con el ambiente ya encendido, Terral salió a escena para terminar de desatar la locura. Los malagueños demostraron por qué su nombre está ligado al directo: banda muy cohesionada, sonido potente y una manera de pisar el escenario que solo dan las horas de carretera. La respuesta fue inmediata y física: pogos, saltos y una sala completamente entregada desde los primeros temas. Terral supo manejar los tiempos del concierto, alternando momentos de empuje con otros más contenidos, sin perder nunca la tensión. El momento en el que el cantante rompió la barrera entre escenario y público, recorriendo la sala mientras seguía tocando, terminó de sellar una comunión total con la Siroco.


El cierre dejó esa sensación tan reconocible de concierto vivido de verdad: cansancio, sonrisas y la certeza de haber asistido a una noche que suma en la memoria colectiva de la sala. Dentro del INVERFEST, Brava y Terral firmaron una velada que reivindica el valor del rock de sala, el que se construye a base de kilómetros, tablas y contacto directo con el público.