09 marzo 2026

MÄGO DE OZ DESATA LA MAGIA EN VISTALEGRE CON SU NUEVA GIRA

 El pasado 7 de marzo, el Palacio Vistalegre de Madrid volvió a convertirse en territorio mágico. Mägo de Oz regresaba a casa para presentar su nuevo espectáculo y el público respondió como era de esperar: llenando el recinto y demostrando que, después de casi cuatro décadas de carrera, la banda sigue teniendo un lugar privilegiado dentro del rock estatal.


La cita servía como punto de partida para la gira “La Noche de las Brujas”, con la que el grupo presenta su nuevo trabajo discográfico. Pero lo que se vivió en Vistalegre fue mucho más que un simple concierto de presentación. Durante más de dos horas y media, la banda desplegó un show que combinó teatralidad, nostalgia y una colección de canciones que ya forman parte de la historia del rock en español.

Desde los primeros minutos quedó claro que la noche estaba pensada para celebrar el universo de Mägo de Oz. La puesta en escena transformó el recinto en un escenario oscuro y fantástico, con una ambientación que evocaba cementerios y referencias al imaginario que la banda ha construido durante años. Un detalle especialmente emotivo fue la presencia de elementos dedicados a figuras del rock ya fallecidas, un guiño que añadió una carga simbólica al espectáculo.

Musicalmente, el concierto alternó canciones del nuevo álbum con algunos de los clásicos más reconocibles del grupo. Mägo de Oz volvió a demostrar sobre el escenario la fórmula que les ha hecho únicos: guitarras heavy mezcladas con melodías folk, violines protagonistas y un espíritu festivo que convierte cada actuación en una celebración colectiva. El público, completamente entregado, acompañó cada tema como si se tratara de un himno.

No tardaron en aparecer algunos de los momentos más coreados de la noche. Temas que llevan décadas formando parte del repertorio del grupo volvieron a sonar con fuerza, provocando que miles de voces se unieran en un mismo canto. Canciones como “La Danza del Fuego”, “La Costa del Silencio” o “Molinos de Viento” demostraron que el paso del tiempo no ha debilitado su capacidad para conectar con el público.


La velada también tuvo espacio para la emoción y la nostalgia con la presencia de invitados y antiguos miembros vinculados a la historia de la banda, algo que reforzó esa sensación de celebración colectiva que flotaba en el ambiente. Incluso algún pequeño contratiempo técnico obligó a detener momentáneamente el concierto, aunque lejos de enfriar el ambiente, sirvió para que el público mostrara aún más su complicidad con la banda.

El tramo final del concierto terminó de confirmar que Mägo de Oz sigue sabiendo cómo cerrar una noche por todo lo alto. Cuando comenzaron a sonar los acordes de “Fiesta Pagana”, el Palacio Vistalegre se transformó en una auténtica fiesta multitudinaria, con miles de seguidores cantando y saltando al unísono uno de los temas más emblemáticos del rock en castellano.

La actuación en Madrid no solo marcó el arranque de una nueva gira. También sirvió como recordatorio de que Mägo de Oz sigue siendo una banda capaz de movilizar a varias generaciones de seguidores. Tras casi cuarenta años de trayectoria, su mezcla de fantasía, metal y espíritu festivo continúa funcionando con la misma fuerza que en sus mejores tiempos.

Y es que si algo quedó claro aquella noche en Vistalegre es que, cuando Mägo de Oz pisa un escenario en su ciudad, la magia sigue intacta y las brujas vuelven a adueñarse de la capital.

No hay comentarios:

Publicar un comentario